Trabajar en Community Connections Healthcare tiene sus pros y sus contras, como cualquier otro puesto, pero, en general, disfruto mucho trabajando en esta empresa. Mi supervisor me apoya mucho y me proporciona los recursos necesarios para realizar mi trabajo de forma eficaz. Además, el trato con el resto del personal ha sido muy útil e informativo.
Las reuniones y los cursos de formación de la empresa han sido muy instructivos y útiles. He aprendido mucho y siempre espero con interés nuevas oportunidades, ya que esta formación ha mejorado considerablemente mi capacidad para atender a mis clientes.
Algunos de mis clientes necesitan ayuda con las actividades de la vida diaria (AVD), como vestirse, subir y bajar escaleras, desplazarse de una habitación a otra o caminar hasta el transporte para acudir a sus citas. Otros necesitan ayuda con las actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD), como preparar la comida, hacer la compra, recoger los medicamentos y realizar las tareas domésticas.
Tengo una clienta a la que tengo que aplicarle una crema tópica y masajearla, porque sufre dolor crónico de espalda y hombros. Otro cliente al que atiendo necesita ayuda a veces para pasar de la cama a la silla de ruedas, para que yo pueda cambiarle la ropa de cama. Y luego hay un cliente que a veces solo necesita ayuda para levantarse de la cama, porque hay momentos en los que simplemente no puede moverse.
Todos mis clientes tienen necesidades diferentes, pero lo que todos tienen en común —y lo que yo les ofrezco— es comprender que lo único que quieren es que se les escuche y saber que su opinión importa. Quieren a alguien que les trate con respeto, en quien puedan confiar y que esté dispuesto a ayudarles en todo lo que sea posible.
Esta es la razón principal por la que me gusta trabajar en Community Connections Healthcare. Me gusta ayudar a la gente, y ayudar a la gente es precisamente lo que hacemos.